Día 8

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 15:54

Hola de nuevo.

Como decíamos ayer, ha pasado ya una semana desde que me abrieron el pie. Para conmemorarlo he hecho un pequeño collage en el que se ve comparativamente la evolución de la herida.

Vemos, de izquierda a derecha, cómo la sangre da paso al tejido cicatricial. Además, sobre dicho tejido cicatricial -rojo y al fondo- aparecen restos de tejidos, fibras, que si bien disminuyen a lo largo de una semana, no desaparecen. Los bordes de la herida pasan de blanquecinos a negruzcos, yo diría que de edematosos a necróticos.

Es a partir de esta etapa cuando entran en juego unas sustancias, que se llaman factores de crecimiento, que sirven para reprogramar las células. Esas sustancias les obligan a entrar en el ciclo de la mitosis, aumentar la tasa de reproducción celular, aumentar la tasa metabólica,...

Es decir, los factores de crecimiento inician programas del ADN consistentes en producir la arquitectura -andamiaje- para el nuevo tejido. Y otros programas destinados a rellenar ese andamiaje con las células oportunas. El cómo un producto químico puede modificar la programación de base de una célula es un asunto complejo, intrincado y delicado.

De hecho no está exento de errores. Cuenta con muchos mecanismos de vigilancia y vigilancia de la vigilancia para que nada falle. Pero aún así, a veces una célula escapa a toda esa vigilancia y se divide cuando no debe, y puede acabar liándola parda: se produce un tumor.

Lo normal es que las células reprogramadas sigan dividiéndose mientras tengan espacio en torno a ellas y les sigan llegando señales que les ordenen reproducirse.

Ahora os adjunto la foto del día:

Aquí podemos observar la herida en toda su extensión. El dedo tracciona el tejido para mostrar mejor la zona negra de la parte inferior de la herida. Por algún motivo, la vascularización es (relativamente) deficiente ahí y se ha necrosado (muerto) más tejido que en otros sitios.


Aquí vemos la herida más de cerca, con la zona de necrosis oculta. Sin embargo el objetivo de la foto es mostrar el resultado de un día de tratamiento de la herida con pomada desbridante. Los efectos de la colagenasa en la materia que ocupa el fondo de la herida es evidente, ¿no? Voy a alargar un poco más la explicación de este asunto para aumentar la tensión (uh!).

Para terminar, me gustaría compartir un vídeo que se me parece muy importante que sea divulgado, tanto por el contenido como por el continente. Muy relevante lo que dice el amigo del vídeo y cómo lo dice, asequible y entendible.


En "View subtitles" se pueden elegir el idioma de los subtítulos, que en español son muy buenos.

En cuanto a la canción, os dejo una del señor John Lennon.


Día 7

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 20:27

Hola a todos. Hoy estrenamos diseño. El negro mola, pero ese fondo era demasiado monótono. ¿Qué os parece éste?

También quisiera decir que para compensaros por las pocas y malas fotos de estos días, hoy os obsequio con una gran cantidad de ellas.

Os dejé unas pregunticas ayer. La respuesta: hay que lavar las heridas para que no se ensucien. Parece broma pero no lo es. Desde una piedrecica a una micro-fibrilla de tejido puede colarse en la herida y lo que se introduzca ahí va a ser reconocido por el cuerpo como extraño y no propio. Además, no viene solo: estará colonizado por microorganismos. Por esto, el lavar con agua y jabón limpia, arrastra esas partículas y algún bichico que esté por colonizar la herida. Seguramente también arrastres alguna célula tuya que no esté aún bien unida al resto, pero sale a cuenta lavar y limpiar la herida.

El betadine® o povidona yodada es muy útil también, pero en una herida que cierra por segunda intención tiene una utilidad preventiva. Me explico, no se pone directamente en el fondo de la herida, si no en la bordes de la misma. Esto es porque las células que están creciendo se verían dañadas por la propia povidona yodada y se retrasaría mucho la cicatrización. Al aplicarse en los bordes de la herida se evita y se retrasa la colonización de la misma por microorganismos.

Aquí podéis ver cómo queda pintada la zona circundante a la herida con povidona yodada y algún dedete de esos rechonchos por usar zapatos más estrechos de los que debía cuando era niño.

Hasta hoy he estado aplicándole a la herida una pomada antibiótica que ya cité el primer día. Contiene oxitetraciclina y polimixina. La primera se encuentra en la naturaleza en algunos hongos y lo que hace es dificultar e impedir el metabolismo de bacterias, por lo tanto, con su uso se impide que esos bichicos aumenten en número y puedan llevar a cabo su función vital, que consiste en amargarnos y complicarnos la herida. La polimixina es otro atibiótico que es producido de forma natural por algunas bacterias, lo que hace es destruir la membrana de otras bacterias y microorganismos.

¿No es increíble que usemos armas químicas de unas bacterias para matar a otras bacterias? Hemos tenido la suerte de aprender que los organismos que a nosotros nos atacan también se atacan entre ellos con ciertas sustancias, y además, hemos podido aprender cómo usar eso para atacarlos a ellos.

Digo que hasta hoy, porque hoy he cambiado la pomada. Ahora uso otra que lleva colagenasas. Os pido que os fijéis en la foto del día en la herida. Va a ser interesante la evolución que va a tener a partir de ahora.

Prometo una foto de Manolete -física, en papel, y dedicada- a aquel que diga en un comentario qué implica el que mi nueva pomada lleve colagenasas.

Aquí está la pomada en cuestión sobre dos gasas estériles. Al haberlas sacado de su envase con los dedazos y haberlas puesto en la mesaza, ya no son estériles. La esterilidad es algo muy estricto y ambiguo: cambia según el quirófano, el cirujano y el país, os lo digo yo.

Luego de poner la pomada en las gasas ex-estériles, las esclafo en la herida directamente. Tal y como se ve aquí:

Mi pie mantiene cierta capacidad prénsil y me permito poder coger cosas, como las gasas ex-estériles y calcetines. Los dedos amorcillaos son útiles en este caso. En el caso de los calcetines no. Por cierto, que aunque ahí no se ve por cosas de la perspectiva, tengo un tipo de pie egipcio -toma exotismo!- y parece ser que tengo predisposición a los juanetes -hallux valgus-... Puede que tenga que hacer un blog post-reducción de hallux valgus...

Esto luego lo vendo -de vendar- y queda tal que así:

Un mono con el pie vendado. Créditos de la foto de M. Espinosa Gironella, de las modificaciones yo mismo.

Finalmente un par de fotos de la herida:

Pues aquí está esa herida. Resumiendo un poco las entradas anteriores: al perderse el tejido que no veis ahí (xD), se activaron procesos en los tejidos y vasos circundantes para frenar la hemorragia, limpiar la herida a base de glóbulos blancos y de productos químicos. También se movilizaron células para iniciar la regeneración de lo perdido. Se tiene que rellenar ese hueco antes de cerrarse la herida. Vemos que la herida no sangra y que hay en el fondo un tejido rosado, que a una semana de la operación, es cicatricial -reparativo- ya. Por encima restos y detritus celulares que estorban más que ayudan.

En este perfil -haciendo clic se amplia- se puede apreciar el borde de la herida más externo -porque da a la cara externa del pie-. Está bastante más limpio que los primeros días, pero se ven claramente zonas necróticas -negras- y más restos y/o fibras blancas.

Para terminar, la que seguramente fue la canción de mi año de erasmus y una noticia/cosa curiosa:

La noticia es triste pero huele bien. ¿Cómo será posible?

Día 6

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 21:53

Aquí volvemos otra vez.

Hoy me gustaría haceros notar algo relacionado con el nombre del blog: Cicatrización por segunda intención. El porqué de Cicatrización creo que está claro, pero supongo que algunos os habréis preguntado qué significa por segunda intención. No es ninguna metáfora, ni tiene un significado oculto. Hay varios tipos de cicatrización, y aquí vamos a tratar el tipo por segunda intención.

Hasta donde yo sé, hay tres tipos de cicatrización: por primera, por segunda y por tercera intención.

Grosso modo, una herida que se cierra por primera intención lo hace al acercarse los bordes de la herida y estar un tiempo juntos. Por segunda intención es de lo que estamos hablando en este blog. Y, finalmente, tercera intención significa que es una herida compleja, en la que se tienen que usar tratamientos antibióticos prolongados, limpiar quirúrgicamente la herida,...

http://www.cicactiv.com/images/stories/preguntas/cicatrizacion_1A.gif
Aquí se ve un corte en la piel. No se pierden muchas células. Se le dan puntos de sutura, y los bordes se juntan, quedando unidos de forma pareja.

Cicatrización por segunda intención
En este caso se ve cómo se han perdido muchas células y antes de cerrarse la herida han de volver a crecer y llenar el hueco. Ésta imagen y la anterior las he sacado de aquí.

Hemos hablado de la actitud del cuerpo frente a la herida. Hemos comentado los mecanismos que hay y porqué se activan. Si a alguno no os ha quedado claro, me gustaría poder explicarlo, así que preguntadme.

Por mi parte, además de esperar a ver si cierra antes o después, he estado ayudando a mi cuerpo: he estado lavando la zona con agua y jabón, poniendo betadine en los márgenes de la herida y aplicando una vez al día una pomada antibiótica. Si yo fuese profesor, ahora diría: "Con lo que saben ustedes hasta ahora, díganme por qué motivos es útil hacer esas tres cosas en el caso de la herida a la que nos enfrentamos."


Esta es otra foto muy malosa hecha con el móvil. Os pido que desesperéis. En la próxima entrada volverán las fotos de mejor calidad. Yo no aprecio ningún cambio con respecto al día anterior.

Me gustaría compartir con vosotros, a modo de curiosidad un artículo que he leído hoy. No le doy más credibilidad que la que daría a cualquier otra cosa que pueda leer por internet. Pero el tema del 23-F siempre vuelve con más y más historias cada año. Para mi es una herida española que tiene que cerrar por tercera intención. El artículo.


Día 5

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 21:43

Todo aquel que haya hecho la gracia con el nombre de la entrada, que abandone ahora mismo la clase!

Ayer dejamos perfectamente establecida la inflamación en mi herida. Ese proceso que se tarda en explicar bastante, está establecido en horas. ¿Qué ocurre una vez la inflamación está en marcha? ¿Es siempre la inflamación igual?

Ya dejamos entrever ayer que no. Todo depende del tipo de inflamación y de qué cause dicha inflamación. Lo ideal sería que todos los mecanismos de los que hablamos ayer se pongan en marcha, cortaran le hemorragia y que no apareciera ningún organismo extraño por la zona. Si todo fuera así, la inflamación se frenaría, dejando paso a los mecanismos reparativos y finalmente, la herida se cerraría.

Lo normal es que no sea así. Una herida se ensucia, con la suciedad entran organismos y partículas -polvo, pólenes- que el organismo detecta como no propios. Ahí es cuando la inflamación tiene sentido: todo está dispuesto para hacer llegar todas las células defensivas que hagan falta, aparte de anticuerpos, y proteínas del complemento.

Se forma una batalla. Literalmente. Hay ataque a distancia y ataque cuerpo a cuerpo. Un ejemplo en el siguiente vídeo:



Los restos de esa batalla son glóbulos blancos muertos, hinchados a fagocitar organismos muertos y organismos muertos también. Todo eso muerto hace un líquido muy conocido, el pus. No voy a poner imágenes, no son agradables. Y sí, los granos pajilleros tienen pus en su interior.

Tipos de inflamación hay muchos, y dan para muchas clases de medicina, pero desde una conjuntivitis por estar mucho tiempo delante del ordenador hasta una meningitis son inflamaciones. De hecho, el sufijo -itis indica inflamación. Hay veces en las que el sistema defensivo no consigue eliminar el origen de la inflamación, o incluso, tiene errores, y no sabe frenarse, con lo cual la inflamación se hace crónica. Lo más llamativo es que bajo determinadas circunstancias tus defensas pueden confundirse y atacar a células de tu propio organismo, confundiéndolas con organismos extraños. Y creedme, lo hacen muy bien. La diabetes tipo 1 tiene dicho origen, por lo que sabemos hasta ahora...

Tengo que pedir disculpas por las fotos que voy a poner hoy y mañana también. Son de muy mala calidad ya que las hice con el móvil. Esto se debe a problemas logísticos de los días de carnaval. Creo que la única utilidad de las fotos de hoy y mañana será comparar el tamaño de la herida...

No hay mucho que se pueda decir de la herida. El color amarillento generalizado es por la iluminación. Creo que se pueden ver las zonas blanquecinas de todos los días. (En próximos episodios dejaremos de verlas).

La página del día. No es que me parezca unas fotografías geniales, ni nada así. Pero, la tía de las fotos siempre sale con cara de yonki...

Día 4

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 21:24

Buenas!

He decidido, si el tiempo me lo permite, añadir más imágenes a los post para que sean más amenos. Para que no digáis que no atiendo a vuestras súplicas... xD

Hoy hablaremos del daño en los capilares y de sus consecuencias.

Decíamos ayer que los capilares eran como tuberías. Para entender el tema de hoy tengo que matizar aquel símil. Son cañerías, puesto que transportan un líquido -y más cosas- dentro de él, pero no son tuberías, en cuanto a que no son un cilindro con paredes uniformes y continuas. Los capilares tienen paredes muy finas, formadas de células unidas las unas a la otras formando una malla, que luego se retuerce formando un tubo. Dicho de otra forma, si en lugar de células, te imaginas escamas unidas la una a la otra tendrías un tubo, y si ese tubo tiene cabeza y y cola, pues tienes una serpiente. Dicho tubo, de tipo serpiente, tiene tres peculiaridades: transporta líquidos, no tiene cabeza ni cola y sus escamas (células en nuestro caso) se pueden juntar más o menos dejando salir más o menos líquido de su interior.

En la imagen podéis ver el tubo del que estoy hablando un buen rato ya. Aunque no se ven espacios en la pared, pueden formarse en determinadas circunstancias.La imagen la he encontrado en laorejaverde.es. Parece un sitio muy interesante y recomendable.

Pues bien, si esto está claro, tenemos mucho avanzado ya. Ayer teníamos células rotas y capilares rotos, y de momento, se habían producido sustancias que atraían células porque ahí estaban pasando cosas raras.

De un capilar roto van a salir plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos, como veis ahí arriba, y también líquido, el plasma. Nada de eso se ve a simple vista. Nosotros vemos líquido rojo que se transforma en un pastufo y luego en un cuajo y si lo dejas secar, hace una costra. Hasta aquí nada nuevo. Lo que hace que la sangre coagule es un complejo de proteínas que se activan frente a un estímulo determinado y transforman unas cosas en otras en la sangre. Al final consiguen éste resultado, que no es más que un trombo:

La red de color marrón es fibrina -que hace de andamiaje del coágulo-. Lo rojo son glóbulos rojos (sí!). Lo blanco son plaquetas, colaborando con la red. Lo verde diría que son glóbulos blancos. Esto es una imagen de microscopio electrónico de barrido. Los colores no son reales. La he encontrado aquí.

Ese trombo cierra el sangrado y evita que muramos, lo cual siempre es de agradecer. Esos mismos trombos -o muy similares en estructura- crean en ciertas personas los trombos que dan infartos y esas cosas tan desagradables. Esos problemas se producen porque hay problemas de regulación del complejo sistema de la coagulación.

A mi lo que más me fascina es lo que viene ahora: y es que gracias a el potaje de sustancias químicas que se están liberando en los tejidos dañados, la velocidad de la sangre acaba disminuyendo, porque el capilar se hace más ancho, y de paso, las células que lo forman se separan y dejan huecos entre ellas.

Por lo huecos va a salir líquido que inundará las inmediaciones de la zona dañada. Ese líquido contiene sustancias defensivas que funcionan como un alambre de espino. Si pasas por aquí te pincho -y te puedo hasta matar-, son las proteínas del complemento, anticuerpos,... No son células, pero ellas solas pueden acabar con muchos problemas.

También pueden pasar otras células por esos huecos. Algo hablamos ayer. ¿Os acordáis del amigo neutrófilo? ¿El "todo por la patria"? Pues él entra en el tejido así también, pero de una forma más espectacular. Mejor verlo que leerlo:


Lo que se ve es una bacteria entrando al pulmón y creando allí un foco desde el cual se emiten las señales de las cuales hemos estado hablando este tiempo. Luego el capilar cercano se dilata, y deja espacio para que pase el neutrófilo, que engancha por la banda a la bacteria aquella y se la fagocita.

Lo gracioso del tema es que una vez esta gente empieza a llegar allí, empiezan a producir más sustancias llamando a más gente. La médula ósea recibe señales y empieza a producir más cantidad de células y a movilizar las que tenía almacenadas. Y empieza el estado de guerra.

Si se detectan organismos en el foco de infección la cosa se complica. Se reclutan linfocitos específicos contra esos organismos. Son especialistas en matar a esos organismos. Van llegando células encargadas de rodear la zona de guerra con una barrera de contención para que no entre ni salga nada, al no ser que sea con mucha dificultad.

Todo está pensado para que no haya posibilidad alguna de infección. A veces falla, y las cosas se complican, pero la mayoría de veces ni te enteras. Te sangra la nariz, y no pasa nada. Te sangra un padrastro y no pasa nada. Te cortas y no pasa nada. Te sangra la encía,...

De hecho, a veces la inflamación es tan efectiva que se pasa. Hay sitios donde puede dar problemas: el corazón, por ejemplo. Los nervios. O simplemente es incómoda: un moretón. Para esos casos hemos desarrollado ciertos fármacos que limitan los efectos de la inflamación.

Decía Hipócrates que la inflamación es calor, dolor y rubor, pero no sabía bien el porqué. La sangre y el líquido que sale de los capilares hacia la zona dañada explica el calor, el dolor es por irritación de las fibras nerviosas de la zona por el daño y el rubor también lo explica la sangre y la temperatura.

Para terminar, las imágenes del día.

Aquí está Manolete -le he puesto nombre a mi pie, se lo merece, creédme- de perfil. Pongo la imagen sobre todo para mostrar de nuevo su profundidad. Podéis compararla con las primeras. Parece que la herida es menos profunda.

En comparación a la imagen de ayer, hoy no parece haber grandes cambios. Parece que alguno de esos haces de fibras blancas se han desprendido, pero a parte de eso, no veo otra cosa señalable.

"Los políticos han dejado que la economía la manejen otros", dice Llamazares en esta entrevista. Al final, con todo esto de la crisis, hemos visto que el rey va desnudo en su caballo...

Día 3

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 1:55

Ya estamos aquí con una nueva entrega de esta cicatrización día a día.

En respuesta a vuestras preguntas: sí, ahora tengo tiempo; entre mi invalidez y la lejanía relativa de los próximos exámenes tengo algo de tiempo. Aún así, veréis a que hora sale esta entrada.

Decíamos ayer que teníamos dos preguntas: ¿cómo se repara nuestro cuerpo? Y, más importante aún, al menos para mí, ¿cómo sabe el cuerpo que tiene que repararse?

De forma esquemática, podríamos decir que el daño que ha sufrido mi herida ha sido: daño al tejido que había en esa herida y daño a los vasos (capilares, principalmente) que llevaban sangre al tejido de esa herida. Y el tipo de daño ha sido por cortes y quemaduras en un primer momento, para más adelante pasar a ser de desgarros y aplastamiento de un tejido ya de por sí dañado.

Para que os hagáis una idea, en esa zona, las células están organizadas como torres de palés de madera dispuestos los unos al lado de los otros. Si consigues visualizar esta estructura de montones de palés dispuestos ordenadamente, con sus espacios vacíos allá donde no hay madera, puedes imaginar cómo es un tejido conjuntivo. Falta la capa córnea, que podría ser una lona impermeable de plástico que recubre todo para que no se moje.

Pues en esta herida, el cirujano quemó y cortó según su experiencia. En nuestro símil, se quemaron ciertos palés enteros, otros fueron cortados y separados del resto, y en los extremos de la herida, algunos palés se quedaron a medio cortar o a medio quemar.

Entre medias de estos palés pasan tuberías, los capilares. Los que entraban en la zona a extirpar, fueron arrancados de cuajo y no sabemos más de ellos. Los que se quedaron en los límites sangraron (ya visteis las imágenes con la sangre coagulada del primer post).

Imagina unas cuantas tuberías por los huecos que ves y una lona que recubra el conjunto y ya tienes mi modelo de tejido celular. Ya me excusarán los creadores de la teoría celular. (Imagen tomada de aquí)

Podría explicar cómo se coagula la sangre, pero es un poco complejo y es evidente para todos que la sangre se coagula, así que prefiero centrarme en otras cosas.

La cuestión es que la operación terminó, limpiaron mediante agua la herida y se llevaron los restos de palés (células) y tuberías (vasos sanguíneos) cortados completamente. Los que fueron cortados parcialmente mantuvieron su posición estoicamente.

Luego, yo me fui a casa, queriendo o sin querer, fascinado o no por la sensación de la anestesia, y apoyé el pie. Una, dos y tres veces. Algunas veces fui consciente de ello, otras no. La cuestión es que esto destruyó más células. Es como si a nuestra montaña de palés ya debilitada empezaran a cargarle cajas de fruta (por ejemplo) encima. Ocurriría lo que todos os imagináis. Pese a ser la función de los palés soportar cajas de frutas, las zonas ya dañadas se dañarían más, y las zonas a medio dañar, aquellas que aguantaron estoicamente el primer daño, podrían venirse a bajo, y con ellas más cañerías.

El andar, y consecuentemente apoyar hizo más daño en la herida, pese a ser la función del pie andar y aguantar el peso del cuerpo. El tejido ya dañado fue desgarrado y aplastado en este caminico de vuelta a casa.

Así, más o menos, es como se instauró el daño en mi herida. De esta manera llegamos a la cuestión de hoy. Es evidente que somos conscientes de la herida, la vista, el dolor, el olor -a pollo frito- e incluso el calor que sentimos en la zona, nos indican que ahí está; pero, por lo que sabemos, nuestro cerebro no da orden a nada ni a nadie para que vaya allí a echar un vistazo, para vigilar no entren infecciones.

Por lo que sabemos, toda esta vigilancia y reconstrucción viene solicitada por las propias células que han quedado en el lugar. ¿Recordáis que antes hemos diferenciado el daño producido en el tejido del daño producido en los capilares? Pues vamos a hacer ahora lo mismo.

En el tejido, las células rotas pero que se han quedado en el sitio sueltan su contenido al hueco que hay entre las células. Como a veces los científicos son muy descriptivos pero obscuros, a este hueco entre células lo llamaron espacio intercelular. Le podían haber puesto un apellido, en plan espacio intercelular de Van Rompuy, pero los que nos dedicamos a esto les agradecemos que se contuvieran. En fin, en ese espacio son vertidas cosicas que no deberían ser vertidas: partes de células, ADN, compuestos químicos que solo están en el interior de la célula, o que están fuera en muy poca concentración y, de repente, hay a montones.

Todas estas sustancias actúan como activadores de la inflamación. Dicho así parece algo raro, ¿no? Pero lo que hacen es indicar a las células cercanas que algo está pasando, ya que estas sustancias no están donde deberían. La comunicación intercelular se da, de forma básica, en el instituto, pero, a modo de sucinto resumen, lo que ocurre es que las células tienen receptores para estas sustancias, y al detectarlas, los receptores activan mecanismos programados en el ADN para actuar en consecuencia.

Como este coctel de sustancias le está diciendo a la célula que hay una pérdida de la integridad corporal cerca suya, el ADN activará los programas consecuentes para esa información.

Las células así pues, crean nuevas sustancias que irán por la sangre al resto del organismo, y ahí consiguen avisar al resto del cuerpo de que algo está pasando. Esas sustancias son de diversos tipos, pero se encargan de llamar a células para que vengan a partirse la cara o lo que haga falta.

Este vídeo es un ejemplo de ello:


La micropipeta contiene sustancias que atraen al neutrófilo. El neutrófilo es una célula de nuestro organismo que se encuentra a la espera para ir a donde se la llame para darlo todo por la patria (literalmente, porque estos no vuelven de allá donde los manden).

Pues, al igual que los neutrófilos, también vienen otras células, llamadas por sustancias químicas producidas por esas células dañadas y cercanas al daño. No hay posibilidad de resistirse, es un imperativo biológico el ir, tanto como la migración de las aves, los rituales de apareamiento de según qué bichos y tu necesidad de comer. Esas otras células son de tipo defensivo o de tipo constructivo. Cada una viene por su camino. Las defensivas, vienen principalmente por los vasos y las constructivas, de la reserva de células constructivas que hay por los tejidos circundantes.

Los capilares también se ven dañados, ya lo hemos dicho. Pero, viendo cómo se me queda esto de largo, y aún no he puesto imágenes, lo dejo para mañana.

Las imágenes...

Aquí está el aspecto general de la herida al tercer día. Las bandas fibrosas de las que hablábamos ayer se ven más claramente. Los bordes siguen edematosos. Se ven muy bien las huellas dactilares alrededor de la herida. Los límites de la herida se ven amarillentos. Creo que se debe al color de la pomada antibiótica y al color de la povidona yodada.


Más de cerca observamos una zona negra en la parte inferior, deben de ser zonas necróticas. No les llega sangre suficiente y mueren. Otra en la parte superior. La inflamación del fondo es bien clara, de un rojo uniforme, con excepción de las zonas cubiertas de fibras blancas. Los bordes se me antojan algo retraídos con respecto a ayer. Creo que debe ser por la falta de riego adecuado de esas zonas, más que por retracción de
la herida en sí misma.

El resto de fotos no son muy buenas. De hecho, la del pie de perfil, que podría aportar algo sobre la profundidad de la herida no es muy buena y no lo permite, así que no la pongo.

Lo dicho: mañana hablaremos de las consecuencias del daño en los capilares y cómo contribuyen al comienzo de la reparación.

Para terminar, como siempre un par de cosas que me han llamado la atención y una canción.

Por cierto, cosa curiosa la Francia. Por algo es de mis países favoritos. Y también uno de los que más contradicciones me produce.




Buenas noches!

NOTA: Cuando digo por ahí arriba "por lo que sabemos", no es gratuito. Parece ser que hay "evidencias" de que las defensas comunican con neuronas y/o viceversa (ya que no tengo claro el sentido de la comunicación ni si alguien lo tiene claro). Lo entrecomillo y lo pongo en cursiva lo de las "evidencias" porque algo me han comentado, pero solo en ciertas asignaturas, y en la práctica médica no se tiene en cuenta. Aunque esto no quiere decir, para nada, que no sea verdad, solo que no está asumido por la comunidad científica.

Las consecuencias de lo que digo pueden ser aterradoras... Bueno, no. Aterradoras no, pero interesantes sí. ¿Se os ocurre alguna?

Día 2

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 13:08

Bueno, llega el segundo día, y el segundo post.

Entre los cientos de mails que me han llegado, muchos me preguntáis qué os importa a vosotros cómo me cicatrice a mi el bebedero de patos que me han hecho en el pie. Es por eso que voy a justificarme un poco: según la teoría de los 3 grados de Antonio, la cerveza de 3 grados será demasiado floja para un hombre, pero no para una mujer, y además, tú, alguien que conoces, o algún conocido de alguien conocido por ti tendrá un bebedero para patos en alguna parte de su cuerpo alguna vez en su vida. Así que, imagina cuánto puedes molar si recuerdas algo de lo que leas por aquí en los próximos días.

Declaración de intenciones aparte, voy a seguir con el proceso de cicatrización. La herida es relativamente profunda, puesto que el papiloma plantar crece hacia el interior y ha habido que eliminar todas las células infectadas que han ido creciendo a su bola. Si alguien se capuzó en la wikipedia habrá leido que un papiloma consiste en eso: un grupo de células normales de la piel son infectadas por un tipo de virus del papiloma y crecen descontroladamente.

Así que, la piel de esa zona sufrió una agresión que ha llegado a la hipodermis, seguro. Y claro está, tiene que reestructurarse.

http://a31.idata.over-blog.com/3/37/51/77/piel.gif
Ahí arriba se ven las capas de la piel. La imagen es de la wikipedia. Como podréis deducir, cuando os hacéis una herida, tenéis que llegar, por lo menos a la dermis para sangrar. Por arriba no hay capilares. De hecho, no hay células en la epidermis. Son restos de células. Muertas. Son, digámoslo así, esqueletos de células. Hay que saber que en la planta del pie, la piel es gruesa. Esto es así, porque la gente suele andar sobre los pies, y éstos están expuestos a muchas marranadas. Ahora menos, con los zapatos, pero la piel de los pies sigue siendo gruesa.

Pues ahí está: mi cuerpo tiene que cerrar el boquete que le han hecho. La pregunta más inmediata que se os puede pasar por la cabeza es ¿cómo hace el cuerpo esto?

Yo tengo una mejor: ¿cómo sabe el cuerpo que está roto? Es decir, yo no he pasado orden a mis células de ponerse ahí a reconstruir, no me han pasado presupuesto, ni nada por el estilo.

Pero antes, hagamos un alto, vayamos a la carnaza: las fotos.



Esta foto es a las 22h de la operación. Me tenía que hacer las curas, e hice la foto. No es de muy buena calidad, pero se ve que ha cambiado el rojo del fondo de la herida. El agua con jabón arrastró la sangre, ahora se ve un tejido rojo -no los coágulos de sangre-, inflamado y manchas y líneas blancas sobre él. Para mi que son fibras tipo colágeno. Por lo que he leído por ahí, es demasiado pronto para que empiece la fase en la que se crean fibras y llegan células a reconstruir, pero la primera fase de inflamatoria, gracias a las modernas técnicas quirúrgicas ha debido ser muy corta.



Ésta fue tomada a las 36h, por simple curiosidad. No tenía que lavar nada, pero ahí está. Lo cierto es que ésta mucho más lograda que la anterior. Algo más seca, quizás. Ahora se ven mejor lo que dije que me parecían fibras de colágeno. Me parecen, más bien, restos de colágeno antiguo, no retirado tras la operación ni los lavados. Lo digo porque los bordes parecen tener algo parecido, y ahí es evidente qué son restos de tejido. También hay zonas que parecieron ser blancas y ahora son más bien marrones o negras. Eso es tejido que ha perdido la irrigación y se ha muerto o se está muriendo -necrosis-. O a mi me parece eso.



Y aquí os regalo un detallísimo de la foto anterior (si de primer plano, primerísimo, de detalle, detallísimo, ¿no?). Se ven mejor las cosicas que parece que se están oscureciendo, y los bordes de la herida. En ellos se ven muy bien bordes nada organizados, con zonas desvitalizadas y desorganizadas.

Para terminar, os digo que mañana intentaré explicar cómo sabe el cuerpo de su falta de integridad, es decir, cómo sabe que le falta un pedazo, vaya. Mejor cómodas croquetitas que empachos insanos. O eso me dijeron una vez.

Dos cositas otra vez, una noticia llamativa, y una canción. Sin más pretensión.

A aquellos que sigáis la guerra de los navegadores puede interesaros esta noticia.




Día 1

Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 14:55

Me han quitado un papiloma de la planta del pie. O verruga plantar. U ojo de pescado.

En la wikipedia explican muy decentemente qué es:
"Las verrugas plantares (verruca pedis; VP) son verrugas causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Son lesiones pequeñas que aparecen en las plantas de los pies, tienen la apariencia de una coliflor y pueden tener pequeñas manchas negras en su superficie."

Veruca right foot detail.jpg
Esto es un papiloma.

A mi me la extirparon en una pequeña intervención ambulatoria. Un poco de anestesia local y un bisturí eléctrico (de eléctrocirugía). ¿El resultado? Olor a pollo frito.

Recomendaciones:
  • Lavar con agua y jabón todos los días.
  • Povidona yodada alrededor de la incisión.
  • Pomada antibiótica durante 3 días, en mi caso contiene oxitetraciclina y polimixina.
  • Más tarde, cambiar a una pomada desbridante.
  • Contraindicado apoyar la planta del pie, para favorecer la cicatrización.
El cirujano estima que hasta dentro de un mes no andaré bien... Veremos!!

He decidido seguir de cerca el proceso de cicatrización mi herida, ya que es la primera vez que me hacen una operación -incluso si es tan pequeña como esta-. Así que, voy a acompañar cada post de fotos que muestran el proceso. Fotos de mi herida, por supuesto. Intentaré también, describir, lo mejor que pueda, esas imágenes.

Hoy me limito a poner fotos del postoperatorio, el proceso de cicatrización lo iré describiendo a partir de mañana.

Aquí están:

Aquí se puede ver la localización y la apariencia general de la herida. Se puede ver que hay un agujero y que en el fondo de la herida hay sangre coagulada. ¿Cómo puede ser? ¿No corta el bisturí eléctrico quemando y evita así el sangrado? Yo creo que es porque de quirófano a casa anduve, así que se rompieron capilares y volvió a sangrar.



Aquí tenemos un plano detalle (gracias Nacho) de la herida donde se ve cómo todo el fondo está lleno de sangre coagulada. Más hacia afuera de la herida no se ve ninguna organización del tejido. Por fin, el borde de la misma se ve más blanco que el resto de la piel. ¿Será inflamación? Probablemente, pero me extraña que no se vea más rojo -la inflamación es rubor + calor + dolor-. También puede ser edema: la inflamación de la herida hace llegar más sangre a la zona, que, a su vez, deja más líquido en los tejidos de lo normal, y éstos se hinchan.



Finalmente, en ésta última foto se puede ver de perfil, para apreciar la profundidad de la herida. Calculo unos 3mm.

Así pues, yo diría que hoy tenemos inflamación y sangrado. El tejido está "aturdido", comprobando su integridad, limpiándose y reclutando el material y los organizadores para el trabajo que tiene por delante. Mi trabajo este tiempo será facilitarle las cosas y contároslo a vosotros.

Antes de terminar, unos regalitos:

Esta web: tenemos una sonda alado de la Estrella de la Muerte.