Día 7
Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 20:27
Hola a todos. Hoy estrenamos diseño. El negro mola, pero ese fondo era demasiado monótono. ¿Qué os parece éste?
También quisiera decir que para compensaros por las pocas y malas fotos de estos días, hoy os obsequio con una gran cantidad de ellas.
Os dejé unas pregunticas ayer. La respuesta: hay que lavar las heridas para que no se ensucien. Parece broma pero no lo es. Desde una piedrecica a una micro-fibrilla de tejido puede colarse en la herida y lo que se introduzca ahí va a ser reconocido por el cuerpo como extraño y no propio. Además, no viene solo: estará colonizado por microorganismos. Por esto, el lavar con agua y jabón limpia, arrastra esas partículas y algún bichico que esté por colonizar la herida. Seguramente también arrastres alguna célula tuya que no esté aún bien unida al resto, pero sale a cuenta lavar y limpiar la herida.
El betadine® o povidona yodada es muy útil también, pero en una herida que cierra por segunda intención tiene una utilidad preventiva. Me explico, no se pone directamente en el fondo de la herida, si no en la bordes de la misma. Esto es porque las células que están creciendo se verían dañadas por la propia povidona yodada y se retrasaría mucho la cicatrización. Al aplicarse en los bordes de la herida se evita y se retrasa la colonización de la misma por microorganismos.
Aquí podéis ver cómo queda pintada la zona circundante a la herida con povidona yodada y algún dedete de esos rechonchos por usar zapatos más estrechos de los que debía cuando era niño.
Hasta hoy he estado aplicándole a la herida una pomada antibiótica que ya cité el primer día. Contiene oxitetraciclina y polimixina. La primera se encuentra en la naturaleza en algunos hongos y lo que hace es dificultar e impedir el metabolismo de bacterias, por lo tanto, con su uso se impide que esos bichicos aumenten en número y puedan llevar a cabo su función vital, que consiste en amargarnos y complicarnos la herida. La polimixina es otro atibiótico que es producido de forma natural por algunas bacterias, lo que hace es destruir la membrana de otras bacterias y microorganismos.
¿No es increíble que usemos armas químicas de unas bacterias para matar a otras bacterias? Hemos tenido la suerte de aprender que los organismos que a nosotros nos atacan también se atacan entre ellos con ciertas sustancias, y además, hemos podido aprender cómo usar eso para atacarlos a ellos.
Digo que hasta hoy, porque hoy he cambiado la pomada. Ahora uso otra que lleva colagenasas. Os pido que os fijéis en la foto del día en la herida. Va a ser interesante la evolución que va a tener a partir de ahora.
Prometo una foto de Manolete -física, en papel, y dedicada- a aquel que diga en un comentario qué implica el que mi nueva pomada lleve colagenasas.
Aquí está la pomada en cuestión sobre dos gasas estériles. Al haberlas sacado de su envase con los dedazos y haberlas puesto en la mesaza, ya no son estériles. La esterilidad es algo muy estricto y ambiguo: cambia según el quirófano, el cirujano y el país, os lo digo yo.
Luego de poner la pomada en las gasas ex-estériles, las esclafo en la herida directamente. Tal y como se ve aquí:
Mi pie mantiene cierta capacidad prénsil y me permito poder coger cosas, como las gasas ex-estériles y calcetines. Los dedos amorcillaos son útiles en este caso. En el caso de los calcetines no. Por cierto, que aunque ahí no se ve por cosas de la perspectiva, tengo un tipo de pie egipcio -toma exotismo!- y parece ser que tengo predisposición a los juanetes -hallux valgus-... Puede que tenga que hacer un blog post-reducción de hallux valgus...
Esto luego lo vendo -de vendar- y queda tal que así:
Un mono con el pie vendado. Créditos de la foto de M. Espinosa Gironella, de las modificaciones yo mismo.
Finalmente un par de fotos de la herida:
Pues aquí está esa herida. Resumiendo un poco las entradas anteriores: al perderse el tejido que no veis ahí (xD), se activaron procesos en los tejidos y vasos circundantes para frenar la hemorragia, limpiar la herida a base de glóbulos blancos y de productos químicos. También se movilizaron células para iniciar la regeneración de lo perdido. Se tiene que rellenar ese hueco antes de cerrarse la herida. Vemos que la herida no sangra y que hay en el fondo un tejido rosado, que a una semana de la operación, es cicatricial -reparativo- ya. Por encima restos y detritus celulares que estorban más que ayudan.
En este perfil -haciendo clic se amplia- se puede apreciar el borde de la herida más externo -porque da a la cara externa del pie-. Está bastante más limpio que los primeros días, pero se ven claramente zonas necróticas -negras- y más restos y/o fibras blancas.
Para terminar, la que seguramente fue la canción de mi año de erasmus y una noticia/cosa curiosa:
La noticia es triste pero huele bien. ¿Cómo será posible?
También quisiera decir que para compensaros por las pocas y malas fotos de estos días, hoy os obsequio con una gran cantidad de ellas.
Os dejé unas pregunticas ayer. La respuesta: hay que lavar las heridas para que no se ensucien. Parece broma pero no lo es. Desde una piedrecica a una micro-fibrilla de tejido puede colarse en la herida y lo que se introduzca ahí va a ser reconocido por el cuerpo como extraño y no propio. Además, no viene solo: estará colonizado por microorganismos. Por esto, el lavar con agua y jabón limpia, arrastra esas partículas y algún bichico que esté por colonizar la herida. Seguramente también arrastres alguna célula tuya que no esté aún bien unida al resto, pero sale a cuenta lavar y limpiar la herida.
El betadine® o povidona yodada es muy útil también, pero en una herida que cierra por segunda intención tiene una utilidad preventiva. Me explico, no se pone directamente en el fondo de la herida, si no en la bordes de la misma. Esto es porque las células que están creciendo se verían dañadas por la propia povidona yodada y se retrasaría mucho la cicatrización. Al aplicarse en los bordes de la herida se evita y se retrasa la colonización de la misma por microorganismos.
Hasta hoy he estado aplicándole a la herida una pomada antibiótica que ya cité el primer día. Contiene oxitetraciclina y polimixina. La primera se encuentra en la naturaleza en algunos hongos y lo que hace es dificultar e impedir el metabolismo de bacterias, por lo tanto, con su uso se impide que esos bichicos aumenten en número y puedan llevar a cabo su función vital, que consiste en amargarnos y complicarnos la herida. La polimixina es otro atibiótico que es producido de forma natural por algunas bacterias, lo que hace es destruir la membrana de otras bacterias y microorganismos.
¿No es increíble que usemos armas químicas de unas bacterias para matar a otras bacterias? Hemos tenido la suerte de aprender que los organismos que a nosotros nos atacan también se atacan entre ellos con ciertas sustancias, y además, hemos podido aprender cómo usar eso para atacarlos a ellos.
Digo que hasta hoy, porque hoy he cambiado la pomada. Ahora uso otra que lleva colagenasas. Os pido que os fijéis en la foto del día en la herida. Va a ser interesante la evolución que va a tener a partir de ahora.
Prometo una foto de Manolete -física, en papel, y dedicada- a aquel que diga en un comentario qué implica el que mi nueva pomada lleve colagenasas.
Luego de poner la pomada en las gasas ex-estériles, las esclafo en la herida directamente. Tal y como se ve aquí:
Esto luego lo vendo -de vendar- y queda tal que así:
Un mono con el pie vendado. Créditos de la foto de M. Espinosa Gironella, de las modificaciones yo mismo.Finalmente un par de fotos de la herida:
Para terminar, la que seguramente fue la canción de mi año de erasmus y una noticia/cosa curiosa:
La noticia es triste pero huele bien. ¿Cómo será posible?

