Día 4
Posted by Anthoniel Narborn | Posted on 21:24
Buenas!
He decidido, si el tiempo me lo permite, añadir más imágenes a los post para que sean más amenos. Para que no digáis que no atiendo a vuestras súplicas... xD
Hoy hablaremos del daño en los capilares y de sus consecuencias.
Decíamos ayer que los capilares eran como tuberías. Para entender el tema de hoy tengo que matizar aquel símil. Son cañerías, puesto que transportan un líquido -y más cosas- dentro de él, pero no son tuberías, en cuanto a que no son un cilindro con paredes uniformes y continuas. Los capilares tienen paredes muy finas, formadas de células unidas las unas a la otras formando una malla, que luego se retuerce formando un tubo. Dicho de otra forma, si en lugar de células, te imaginas escamas unidas la una a la otra tendrías un tubo, y si ese tubo tiene cabeza y y cola, pues tienes una serpiente. Dicho tubo, de tipo serpiente, tiene tres peculiaridades: transporta líquidos, no tiene cabeza ni cola y sus escamas (células en nuestro caso) se pueden juntar más o menos dejando salir más o menos líquido de su interior.
En la imagen podéis ver el tubo del que estoy hablando un buen rato ya. Aunque no se ven espacios en la pared, pueden formarse en determinadas circunstancias.La imagen la he encontrado en laorejaverde.es. Parece un sitio muy interesante y recomendable.
Pues bien, si esto está claro, tenemos mucho avanzado ya. Ayer teníamos células rotas y capilares rotos, y de momento, se habían producido sustancias que atraían células porque ahí estaban pasando cosas raras.
De un capilar roto van a salir plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos, como veis ahí arriba, y también líquido, el plasma. Nada de eso se ve a simple vista. Nosotros vemos líquido rojo que se transforma en un pastufo y luego en un cuajo y si lo dejas secar, hace una costra. Hasta aquí nada nuevo. Lo que hace que la sangre coagule es un complejo de proteínas que se activan frente a un estímulo determinado y transforman unas cosas en otras en la sangre. Al final consiguen éste resultado, que no es más que un trombo:
La red de color marrón es fibrina -que hace de andamiaje del coágulo-. Lo rojo son glóbulos rojos (sí!). Lo blanco son plaquetas, colaborando con la red. Lo verde diría que son glóbulos blancos. Esto es una imagen de microscopio electrónico de barrido. Los colores no son reales. La he encontrado aquí.
Ese trombo cierra el sangrado y evita que muramos, lo cual siempre es de agradecer. Esos mismos trombos -o muy similares en estructura- crean en ciertas personas los trombos que dan infartos y esas cosas tan desagradables. Esos problemas se producen porque hay problemas de regulación del complejo sistema de la coagulación.
A mi lo que más me fascina es lo que viene ahora: y es que gracias a el potaje de sustancias químicas que se están liberando en los tejidos dañados, la velocidad de la sangre acaba disminuyendo, porque el capilar se hace más ancho, y de paso, las células que lo forman se separan y dejan huecos entre ellas.
Por lo huecos va a salir líquido que inundará las inmediaciones de la zona dañada. Ese líquido contiene sustancias defensivas que funcionan como un alambre de espino. Si pasas por aquí te pincho -y te puedo hasta matar-, son las proteínas del complemento, anticuerpos,... No son células, pero ellas solas pueden acabar con muchos problemas.
También pueden pasar otras células por esos huecos. Algo hablamos ayer. ¿Os acordáis del amigo neutrófilo? ¿El "todo por la patria"? Pues él entra en el tejido así también, pero de una forma más espectacular. Mejor verlo que leerlo:
Lo que se ve es una bacteria entrando al pulmón y creando allí un foco desde el cual se emiten las señales de las cuales hemos estado hablando este tiempo. Luego el capilar cercano se dilata, y deja espacio para que pase el neutrófilo, que engancha por la banda a la bacteria aquella y se la fagocita.
Lo gracioso del tema es que una vez esta gente empieza a llegar allí, empiezan a producir más sustancias llamando a más gente. La médula ósea recibe señales y empieza a producir más cantidad de células y a movilizar las que tenía almacenadas. Y empieza el estado de guerra.
Si se detectan organismos en el foco de infección la cosa se complica. Se reclutan linfocitos específicos contra esos organismos. Son especialistas en matar a esos organismos. Van llegando células encargadas de rodear la zona de guerra con una barrera de contención para que no entre ni salga nada, al no ser que sea con mucha dificultad.
Todo está pensado para que no haya posibilidad alguna de infección. A veces falla, y las cosas se complican, pero la mayoría de veces ni te enteras. Te sangra la nariz, y no pasa nada. Te sangra un padrastro y no pasa nada. Te cortas y no pasa nada. Te sangra la encía,...
De hecho, a veces la inflamación es tan efectiva que se pasa. Hay sitios donde puede dar problemas: el corazón, por ejemplo. Los nervios. O simplemente es incómoda: un moretón. Para esos casos hemos desarrollado ciertos fármacos que limitan los efectos de la inflamación.
Decía Hipócrates que la inflamación es calor, dolor y rubor, pero no sabía bien el porqué. La sangre y el líquido que sale de los capilares hacia la zona dañada explica el calor, el dolor es por irritación de las fibras nerviosas de la zona por el daño y el rubor también lo explica la sangre y la temperatura.
Para terminar, las imágenes del día.
Aquí está Manolete -le he puesto nombre a mi pie, se lo merece, creédme- de perfil. Pongo la imagen sobre todo para mostrar de nuevo su profundidad. Podéis compararla con las primeras. Parece que la herida es menos profunda.
En comparación a la imagen de ayer, hoy no parece haber grandes cambios. Parece que alguno de esos haces de fibras blancas se han desprendido, pero a parte de eso, no veo otra cosa señalable.
"Los políticos han dejado que la economía la manejen otros", dice Llamazares en esta entrevista. Al final, con todo esto de la crisis, hemos visto que el rey va desnudo en su caballo...
He decidido, si el tiempo me lo permite, añadir más imágenes a los post para que sean más amenos. Para que no digáis que no atiendo a vuestras súplicas... xD
Hoy hablaremos del daño en los capilares y de sus consecuencias.
Decíamos ayer que los capilares eran como tuberías. Para entender el tema de hoy tengo que matizar aquel símil. Son cañerías, puesto que transportan un líquido -y más cosas- dentro de él, pero no son tuberías, en cuanto a que no son un cilindro con paredes uniformes y continuas. Los capilares tienen paredes muy finas, formadas de células unidas las unas a la otras formando una malla, que luego se retuerce formando un tubo. Dicho de otra forma, si en lugar de células, te imaginas escamas unidas la una a la otra tendrías un tubo, y si ese tubo tiene cabeza y y cola, pues tienes una serpiente. Dicho tubo, de tipo serpiente, tiene tres peculiaridades: transporta líquidos, no tiene cabeza ni cola y sus escamas (células en nuestro caso) se pueden juntar más o menos dejando salir más o menos líquido de su interior.
Pues bien, si esto está claro, tenemos mucho avanzado ya. Ayer teníamos células rotas y capilares rotos, y de momento, se habían producido sustancias que atraían células porque ahí estaban pasando cosas raras.
De un capilar roto van a salir plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos, como veis ahí arriba, y también líquido, el plasma. Nada de eso se ve a simple vista. Nosotros vemos líquido rojo que se transforma en un pastufo y luego en un cuajo y si lo dejas secar, hace una costra. Hasta aquí nada nuevo. Lo que hace que la sangre coagule es un complejo de proteínas que se activan frente a un estímulo determinado y transforman unas cosas en otras en la sangre. Al final consiguen éste resultado, que no es más que un trombo:
La red de color marrón es fibrina -que hace de andamiaje del coágulo-. Lo rojo son glóbulos rojos (sí!). Lo blanco son plaquetas, colaborando con la red. Lo verde diría que son glóbulos blancos. Esto es una imagen de microscopio electrónico de barrido. Los colores no son reales. La he encontrado aquí.Ese trombo cierra el sangrado y evita que muramos, lo cual siempre es de agradecer. Esos mismos trombos -o muy similares en estructura- crean en ciertas personas los trombos que dan infartos y esas cosas tan desagradables. Esos problemas se producen porque hay problemas de regulación del complejo sistema de la coagulación.
A mi lo que más me fascina es lo que viene ahora: y es que gracias a el potaje de sustancias químicas que se están liberando en los tejidos dañados, la velocidad de la sangre acaba disminuyendo, porque el capilar se hace más ancho, y de paso, las células que lo forman se separan y dejan huecos entre ellas.
Por lo huecos va a salir líquido que inundará las inmediaciones de la zona dañada. Ese líquido contiene sustancias defensivas que funcionan como un alambre de espino. Si pasas por aquí te pincho -y te puedo hasta matar-, son las proteínas del complemento, anticuerpos,... No son células, pero ellas solas pueden acabar con muchos problemas.
También pueden pasar otras células por esos huecos. Algo hablamos ayer. ¿Os acordáis del amigo neutrófilo? ¿El "todo por la patria"? Pues él entra en el tejido así también, pero de una forma más espectacular. Mejor verlo que leerlo:
Lo que se ve es una bacteria entrando al pulmón y creando allí un foco desde el cual se emiten las señales de las cuales hemos estado hablando este tiempo. Luego el capilar cercano se dilata, y deja espacio para que pase el neutrófilo, que engancha por la banda a la bacteria aquella y se la fagocita.
Lo gracioso del tema es que una vez esta gente empieza a llegar allí, empiezan a producir más sustancias llamando a más gente. La médula ósea recibe señales y empieza a producir más cantidad de células y a movilizar las que tenía almacenadas. Y empieza el estado de guerra.
Si se detectan organismos en el foco de infección la cosa se complica. Se reclutan linfocitos específicos contra esos organismos. Son especialistas en matar a esos organismos. Van llegando células encargadas de rodear la zona de guerra con una barrera de contención para que no entre ni salga nada, al no ser que sea con mucha dificultad.
Todo está pensado para que no haya posibilidad alguna de infección. A veces falla, y las cosas se complican, pero la mayoría de veces ni te enteras. Te sangra la nariz, y no pasa nada. Te sangra un padrastro y no pasa nada. Te cortas y no pasa nada. Te sangra la encía,...
De hecho, a veces la inflamación es tan efectiva que se pasa. Hay sitios donde puede dar problemas: el corazón, por ejemplo. Los nervios. O simplemente es incómoda: un moretón. Para esos casos hemos desarrollado ciertos fármacos que limitan los efectos de la inflamación.
Decía Hipócrates que la inflamación es calor, dolor y rubor, pero no sabía bien el porqué. La sangre y el líquido que sale de los capilares hacia la zona dañada explica el calor, el dolor es por irritación de las fibras nerviosas de la zona por el daño y el rubor también lo explica la sangre y la temperatura.
Para terminar, las imágenes del día.
"Los políticos han dejado que la economía la manejen otros", dice Llamazares en esta entrevista. Al final, con todo esto de la crisis, hemos visto que el rey va desnudo en su caballo...

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